Un grupo de científicos creen que “no hay evidencia de que la cantidad de tareas mejore el rendimiento académico de los estudiantes en edad escolar” ya que pueden generar rechazo en los niños a la escuela, los deberes y el aprendizaje académico.
Harris Cooper, investigador de psicología de la Universidad de Duke, quien ha revisado más de 120 estudios sobre la relación entre los deberes y los resultados aseguró que “no hay evidencia de que la cantidad de tareas mejore el rendimiento académico de los estudiantes de primaria”.
Cooper ha explicado que no encontró evidencia en el beneficio académico de la primera etapa escolar, mientras que sí se descubrió un impacto negativo sobre la actitud de los niños hacia la escuela. Por lo tanto las tareas para hacer en casa, según este punto de vista, no favorecen a los niños en la escuela.
Además la investigación concluyó que para los niños escolares resulta más útil estudiar en el salón de clases y se considera que no son necesarias las tareas en la casa durante esa etapa. Luego ya en la etapa de secundaria los deberes en casa resultan más útiles y se justifica su aplicación, aunque señalan que es necesario que no duren más de dos horas al día, ya que si lo hacen las ventajas van disminuyendo, “un exceso de deberes puede reducir su efectividad e, incluso, puede ser contraproducente” señaló Cooper.
Hace algún tiempo se viene discutiendo el rol que cumplen las tareas domiciliarias en la vida de nuestros alumnos, la verdad es que yo no le veo el beneficio por ninguna parte, solo son actividades que se realizan con el fin de repasar contenidos que ya deberían haber sido aprendidas durante las horas de clase establecidas por el MINEDUC, las cuales quitan tiempo que se podría ocupar en recreación familiar, juego, sueño, actividades al aire libre, o simplemente para descansar. Tal como los recreos son necesarios para desconectar la atención solo de las clases, las horas de descanso en casa son también necesarias para el correcto desarrollo de nuestros niños.
Dado que los niños que deben llevar tareas a sus casas varían entre las edades de 6 a 13 años, durante la etapa de educación básica, debemos tener en cuenta que se encuentran en pleno desarrollo de su personalidad, es decir que si el alumno se ve afectado o frustrado por tener que realizar estos deberes puede verse afectada su forma de ser en el futuro.
Los profesores actualmente creen que al mandar muchas tareas a la casa los niños aprenderán mejor, pero si nos ponemos a pensar que si en el hogar donde vive el niño no hay nadie apto para ayudarlo y guiarlo en sus labores se le será imposible completarlas correctamente, por que todos necesitan ayuda, y si no entendieron en la clase menos entenderán un contenido en su casa, donde nadie sabe sobre las asignaturas.
Según cifras de la OCDE, los escolares chilenos dedican mas de cuatro horas semanales para realizar deberes en sus domicilios. Al respecto, el Dr. en educación Jaime Retamal, afirma que el promedio de más de cuatro horas semanales de tareas escolares le parece " extremadamente excesivo".
Imponer tareas domiciliarias es Riesgoso para el desarrollo escolar de los alumnos, ya que todo lo impuesto causa rechazo, y es tremenda-mente malo que un niño tome una actitud de rechazo frente a su periodo de escolarización, si el niño no acepta la educación de buena forma desde el principio nunca logrará tener un aprendizaje de calidad y duradero.
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